Ecología, eficiencia, economía: todas las ventajas del acero reciclado, con la certeza de la calidad de VIPA

En el escenario mundial actual, caracterizado por una creciente concienciación sobre los problemas medioambientales, el concepto de sostenibilidad ha adquirido un papel de gran importancia. El impacto de las políticas green fuertemente deseadas e implementadas por los «grandes» del Occidente, en primer lugar Estados Unidos y la Unión Europea, está cambiando de forma radical y con bastante rapidez el sector industrial, incentivando prácticas virtuosas como la conversión a energías renovables, la eliminación de embalajes de plástico y el uso de tecnologías de producción de bajo impacto ambiental.

Este último grupo incluye el tratamiento responsable de materiales ferrosos, con una solución muy interesante: el reciclado de chatarra de hierro. En efecto, esta práctica parece ser capaz de armonizar la eficiencia de la producción con la protección del medioambiente, lo que abre nuevas perspectivas sostenibles para el futuro.

A diferencia de la fundición del mineral de hierro en altos hornos, que genera costes ambientales muy elevados debido a las emisiones de la minería, el proceso de refinado y el transporte en altos hornos, el reciclado del mineral de hierro es una tecnología de bajo impacto ambiental, dado que reutiliza piezas metálicas que han llegado al final de su vida útil y, al mismo tiempo, no genera escorias ni productos de desecho. En los hornos de arco eléctrico, que se usan para este tipo de trabajo, se refunde principalmente chatarra del sector del automóvil, pero también residuos de la elaboración del acero y piezas metálicas de productos obsoletos.

Desde el punto de vista energético, la producción de acero mediante refundición de chatarra es más eficiente que la producción a partir de mineral de hierro. Por supuesto, en un mundo ideal la diferencia entre ambas tecnologías sería enorme, mientras que en la realidad las disparidades entre los países productores y consumidores de chatarra reducen el margen. Sin embargo, esto no quita que la producción de acero reciclado sea claramente preferible desde varios puntos de vista: eficiencia energética, rentabilidad y sostenibilidad medioambiental. Además, mientras la demanda de acero aumenta sin cesar, los recursos minerales son cada vez más escasos, por lo que este tipo de producción, alternativa a la tradicional, será cada vez más necesaria.

Por todos estos motivos, la producción de acero reciclado está creciendo con fuerza y ya representa el 40 % de la producción mundial, con China como mayor productor y la Unión Europea y Estados Unidos entre los principales usuarios. Está claro que este porcentaje solo puede aumentar, porque la producción de acero reciclado ya es una parte esencial del camino hacia la sostenibilidad del sector siderúrgico y, de hecho, representa su inevitable futuro.

VIPA es consciente de la urgencia de adoptar prácticas sostenibles en la producción industrial, por lo que se compromete a usar, siempre que sea posible, acero reciclado como materia prima de sus soluciones de fijación. Gracias a una rigurosa selección de materiales y a procesos de producción avanzados, VIPA puede garantizar la excelente calidad de sus productos y, al mismo tiempo, prestar la máxima atención a la sostenibilidad medioambiental. Por tales motivos, VIPA es el socio ideal para las empresas que desean invertir en un futuro sostenible.

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